¿Qué es al-Ándalus?

Tras el surgimiento en el s. VII del Islam con el profeta Mahoma, los musulmanes iniciaron una rápida expansión desde la Península Arábiga, conquistando el próximo oriente, centro de Asia y la India, el norte de África hasta llegar en el 711 a la Península Ibérica, donde bajo su dominio se conocerá como al-Ándalus.

El origen de la palabra al-Ándalus se haya posiblemente en el mito de la Atlántida, aunque generalmente se relaciona con la palabra vándalos ya que para los habitantes del norte de África, la Península Ibérica era el lugar de donde habían llegado los vándalos. Así, su territorio correspondía a las regiones que antes habían sido conquistadas por el Imperio Romano desde las cuencas de los ríos Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Ebro, junto a la zona levantina. En esta conquista musulmana destacan las batallas de Guadalete (711) y la de Covadonga (622).

Sus fronteras fueron variando durante el tiempo debido a la creación de distintos estados islámicos o por las conquistas cristianas que, desde el norte, irán tomando territorios hasta que en 1492 conquistan el último estado islámico, el reino nazarí. Entre los estados islámicos que formaron al-Ándalus, destacamos:

  • Emirato de Córdoba (711-929): la familia omeya fue derrotada por los abbasíes, a excepción de Abd al-Rahmán de origen bereber, que entabló contacto con los árabes de al-Ándalus, entre ellos los omeyas. En ese momento el gobernador árabe se encontraba en conflicto con los yemeníes en los que Abd al-Rahmán encontró apoyo, desembarcó en Almuñécar, se hizo con el poder y se proclamó emir independiente con capital en Córdoba en el 756. Este emirato omeya se caracterizó por tres aspectos: el primero sería la imposición de su dominio en zonas fronterizas donde podían crearse entidades independientes y su gran papel en la contención de los cristianos; el segundo sería el proceso de arabización e islamización que tuvo grandes consecuencias en épocas posteriores; y en tercer lugar el desarrollo tan importante de la cultura árabo-islámica procedente de Bagdad, pero también con manifestaciones propias del territorio.IMG_20160708_122330

Cuadro resumen del Emirato de Córdoba

  • Califato de Córdoba (929-1031): cuando Abd al-Rahman III subió al poder en el 912 se encontró con tres frentes de rebeliones: señores árabes (bereberes y muladíes), cristianos del norte y fatimíes, pero logró sofocar estas rebeliones con la conquista de Bobastro en el 928. Al año siguiente se proclama califa, acuñó nuevos monedas de oro, combatió a los fatimíes del norte de África, pero su mayor aportación fue la construcción de la ciudad palatina de Medina Azhara. Le sucederían califas como al-Hakam II quien amplía la mezquita de Córdoba y se le recuerda por su esplendor cultural; Hisham II que no gobernó por ser un niño por lo que el poder recaería en Ibn Abi Amir, conocido como Almanzor (el Victorioso) quien continuó las reformas del ejercito omeya. Tras su muerte se sucedieron distintos ataques para conseguir el poder, pero finalmente los cordobeses abolieron el califato omeya en 1031.
  • Reinos de Taifas (1031-1090): la unidad política conseguida por Abd al-Raham III se rompió produciéndose luchas civiles que llevaron a la división de al-Ándalus en distintos reinos independientes. Formaban el poder 3 grupos: andalusíes, bereberes nuevos y eslavos, pero el escaso arraigo de taifas gobernadas por eslavos y bereberes nuevos no duraron y fueron absorbidas por los andalusíes, a excepción de los bereberes ziríes de Granada y los Saqaliba de Baleares. Destacaría el poder de Sevilla por los abbadíes, pero que también debían entregar parias o tributos a reinos cristianos que estaba en creciente expansión territorial y militar. Tras la pérdida de Toledo en 1055, los musulmanes se unieron para pedir ayuda a los almorávides para combatir a los cristianos pero que perderían las taifas a manos de los bereberes.
  • Dinastías Bereberes (1091-1292): el emir del imperio almorávide, Ibn Tashufin, derrotó a las tropas cristianas y se hizo con el poder de al-Ándalus. Tras unificar el territorio contaron con el apoyo de la población gracias a la supresión de impuestos y el cumplimiento del deber religioso mediante el combate (yihad). Tras la pérdida de Zaragoza en 1118 los andalusíes dejaron de apoyarlos independizándose pero fracasaron con la intervención de almohades quienes suplantaron a los almorávides. Este poder almohade se fue debilitando hasta desaparecer en la batalla de Navas de Tolosa (1212). Tras esto, los andalusíes intentaron volver al poder pero era imposible frenar las tropas cristianas, perdiendo Córdoba en 1236, Valencia en 1238, Jaén y Sevilla en 1248.
  • Emirato Nazarí de Granada (1238-1492): tan solo Granada quedaría en manos musulmanas de Muhammad ben Yusuf ben Nasr, conocido como Ibn al-Ahmar “El Rojo” quien se hizo con Arjona en 1244 comenzando así el emirato nazarí el cual permaneció tanto tiempo en el poder gracias al aprovechamiento de las disensiones internas cristianas y a la ayuda militar de dinastías norteafricanas, los meriníes. Pero las distintas facciones internas, sobre todo la de los Abencerrajes, provocaron varios cambios entre los emires que debilitó el poder frente a los cristianos que se habían unido tras el matrimonio de Isabel y Fernando (Castilla y Aragón), y gracias a la nueva artillería y pérdidas económicas en los cultivos que facilitaron la caída del reino nazarí. Con este panorama seria Boabdil quien capituló y negoció con los Reyes Católicos la entrega de Granada en 1492.2014-09-13 10.05.37

Patio de los Arrayanes, La Alhambra (Granada)

Estos cambios políticos muestran la compleja realidad musulmana en la Península Ibérica donde se fue creando una sociedad que unía culturas anteriores como la visigoda y la hispanorromana (s. VIII) con las influencias de territorios orientales (bereberes y árabes). La religión que predominaría sería el Islam, pero se permitiría la práctica de otras religiones. A pesar de ello muchos cristianos optaron por convertirse al Islam, llamándose muladíes, mientras que los que mantuvieron su fe se les llamaría mozárabes, aunque todos optaron por las costumbres y formas de vida musulmanas.

Bibliografía

  • FIERO, Maribel: Atlas Ilustrado de La España Musulmana. Susaeta Ediciones, Madrid.
  • La Alhambra: Historia, Arte y Patrimonio. Universidad de Granada y Patronato de la Alhambra y el Generalife. Granada, 2015. (curso)
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