Alarcón, vanguardia histórica

No me había olvidado de vosotros, pero con este parón no hemos tenido ocasión de viajar y conocer nuestro rico patrimonio, pero al fin nos hemos escapado, y qué sorpresa la nuestra al encontrar este «pueblito» que te hace viajar a la Edad Media. No esta dentro del listado de Los Pueblos más Bonitos de España, pero no estaría de más que fueran pensando en incluirlo, porque de verdad que tiene un encanto muy particular, ya lo entenderéis.

Localizado rodeado del río Júcar el cual lo protege de forma natural, no destaca por su gran población, ya que cuenta con menos de 150 habitantes, ni por su extensión, pero desde íberos y romanos, este municipio de Cuenca cuenta con un rico patrimonio que vale la pena visitar. 

Fueron los árabes quienes le dieron su nombre, Alarcón «La Fortaleza», ya que asemeja una gran plaza fortificada por el río, lo que hace que fuese una de las regiones más importantes del Señorío de Villena en época cristiana. 

Es cierto que el imponente castillo es en lo primero que te fijas desde la carretera, pero no podemos dejar de lado su recinto amurallado, sus torres y puertas. Hoy todavía quedan en pie tres puertas: la Puerta del Calabozo, la Puerta del Bodegón y la Puerta del Campo; pero también vemos hasta dos atalayas que vigilaban el valle y los ataques desde la serranía: la Torre de Cañavate y la Torre de los Alarconcillos. 

¿Y cómo podemos observar todo este entramado defensivo? Pues desde lo alto del mirador localizado al Este del castillo y que nos deja unas vistas increíbles de la morfología de Alarcón. 

Si nos fijamos durante nuestro paseo por las preciosas calles manchegas, encontramos numerosas inscripciones con la firma de Don Juan Manuel -autor de «El Conde Lucanor«- y es porque fue uno de los célebres dueños de la villa, Señor de Alarcón en el siglo XIV y quien ocupó y restauró varios edificios para su uso personal. 

La fortaleza fue conquistada en 1184 por las tropas de Alfonso VIII dando a Alarcón la importancia de señorío con el dominio de hasta 60 aldeas. Nos cuentan que el castillo fue propiedad de nobles, pero sería la Orden de Santiago quien se encargó de cuidar del resto del pueblo: palacios, iglesias, puentes y plazas. Pero en el siglo XV, Alarcón entra en declive hasta que en los años 60, con la creación del Parador Nacional ubicado en la fortaleza, el pueblo renace. 

Debemos tener en cuenta que la Iglesia fue uno de los promotores culturales desde final de la Alta Edad Media, y Alarcón con sus cinco parroquias, podemos ver la evolución desde el románico hasta el Renacimiento. 

De estilo románico tardío -finales sigo XIII- encontramos la Iglesia de Santo Domingo de Silos de la cual destaca su portada abocinada con tres pequeñas columnas en sus jambas en las que se descargan arquivoltas apuntadas, seña del cambio al gótico que se avecinaba. Pero también encontramos elementos renacentistas -torre de planta cuadrada- y barroco -bóveda de cañón con arcos fajones-. Actualmente tiene función de auditorio, como si de un laboratorio musical se tratara, gracias a su inmejorable sonoridad. 

Seguimos hacia la evolución artística, la Iglesia de la Trinidad y la Iglesia de Santa Maria son dos claros ejemplos de ello. De ambas destacan sus portadas platerescas

La Iglesia de la Trinidad (siglo XIII -XV), cuenta con increíbles arcos fajones y formeros apuntados, un arco en el presbiterio y un altar Renacentista. En su portada podemos ver los escudos del Marqués de Villena, Diego López Pacheco, y del obispo Villaescusa. 

Y la Iglesia de Santa María (siglo XVI), destaca su imponente bóveda de tracería al estilo gótico, pero lo que más impresiona es su portada plateresca -inacabada- atribuida a Esteban Jamete, mismo autor del increíble retablo que alberga su altar. 

Pero lo que de verdad impresiona en Alarcón, es lo que ocurre en el interior de la antigua Iglesia de San Juan Bautista, ubicada en la Plaza Mayor de la villa. Iglesia desacralizada tras la Desamortización de Mendizábal, del siglo XVI con una única nave con bóveda de medio cañón y portada de estilo herreriano. 

Seguro que ya sabéis que la provincia de Cuenca destaca por su apoyo a las nuevas corrientes artísticas como se observó en las vidrieras de la primera catedral gótica de España, la de Cuenca. Bien, en Alarcón nos encontramos con la “capilla sixtina” conquense, lugar de Interés Artístico Mundial y Patrocinado por la UNESCO en 1997ahí es nada-, y ¿por qué? Pues porque en ella se encuentra una pintura mural única de arte moderno en una iglesia. Fue Jesús Mateo, artista conquense quien decidió convertir los muros austeros de esta iglesia en el Museo de Pintura Mural de Alarcón, homenajeando así al arte de vanguardia. 

Encontramos una visión del artista del mundo antes de la presencia del hombre en la Tierra, orígenes de la vida, sueños… Nos adentra en un mundo con un lenguaje dramático y expresivo por sus formas y tonos. Para saber más, tenéis que visitarla con Jesús, guía de Alarkum quien te desvelará con gran detalle y sabiduría esta magnífica muestra de arte vanguardista en un lugar único. 

No solo Don Juan Manuel o Jesus Mateo tomaron como fuente de inspiración la villa de Alarcón, sino también otros artistas y autores como Eloy Moreno en su obra El Regalo, la cual se enmarca en lugares de Alarcón. Además, la puedes seguir gracias a la señalética en casas, palacios y restaurantes que te adentra en un cachito de la obra del autor, te animas? 

Bibliografía

  • Visita guiada Alarkum 

 

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