Espacios construidos: del exterior al interior de la ciudad islámica

Los territorios creados no sólo están formados por las ciudades en sí, si no que además se construyen otros espacios para mejorar el desarrollo de estas y sus habitantes. 

Hablamos de las redes de caminos y obras auxiliares externas que los musulmanes aprovechaban de los romanos no como camino pavimentado si no como calzadas o balat. Con el tiempo crearían sus propias redes como las conocidas cordobesas y otomanas. Para el paso de los ríos se restauraron las obras romanas aunque también construyeron puentes como el de Madinat al-Zahra, Guadalajara, Pinos Puente (Granada) o el mudéjar de Arévalo (Ávila).

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Imagen puente romano de Pinos Puente (Granada)

En cuanto al sistema hidráulico musulmán se han encontrado escasos azacanes ya que hacían uso de los romanos, pero sí crearon una red subterránea llamada qanat. Los acueductos con arquerías como el de Madinat al-Zahra con una importante decoración ademas de salvar un gran desnivel. por ultimo destacamos los aljibes de Al-Andalus, sobre todo el Conventual de Mérida, con dos rampas escalonadas y una bóveda final datado del 835 que abastecía a la ciudadela con aguas del Guadiana.

Para el descanso de los largos viajes por el desierto encontramos las alhóndigas o jan que son edificios para albergar a viajeros, de carácter piadoso y que constan de un patio cuadrado con galerías sobre los pilares; también se les llama casas de las caravanas ya que viajeros, animales y mercancías encontraban alojamiento durante sus viajes. En la Península Ibérica no encontramos estos edificios porque se utilizaban de la misma forma que los romanos, como paradores o ventas con el nombre de manzil. estas residencias del desierto tienen herencia de la hira, como campamento que los árabes establecían en la temporada de pastos. Los príncipes omegas los usarían como palacios campestres de piedra y con gran cantidad de comodidades. Las ciudades andalusíes tendrían una versión menor, las munyas de las que derivan las almunias y fueron abundantes en los alrededores de Córdoba.

También en el exterior de las ciudades y durante nuestro camino encontramos diversos cuarteles de vanguardias o ribat. Este tipo de cuartel, con mezquita, servía como lugar de descanso del muyahid el cual dividiría sus tareas entre vigilar, combatir y orar. Pasarían a convertirse en conventos fortificados de planta casi cuadrada entorno a un patio con habitaciones y torres con una sola puerta en todo el recinto. En Alicante, mas concretamente en Guardamar, se han excavado un grupo de mezquitas muy cercanas al Mar Mediterráneo, datadas del 944 y de las que se conservan 21 oratorios con su mirhab, una mezquita con dos salas y seis habitaciones, todas ellas rodeadas de un muralla con una sola puerta. Estos lugares serían ideales para posteriores frailes cristianos del siglo XIII que vivían como eremitas.

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Imagen del conjunto de Ribat de Guardamar

Las fortificaciones destacaban en el paisaje exterior junto a torres almenaras en altos cerros que vigilaban los posibles ataques, los cortijos fortificados y los castillos o husun que se vislumbraban desde kilómetros antes de entrar a las ciudades. Los rasgos diferenciales de una arquitectura militar islámica son:

  • Carácter omnipresente con torreados y almenados.
  • Destaca la decoración de sus puertas ya que actúan como fachadas, anuncio y propaganda de la riqueza y poder del señor de la ciudad.
  • Falta de modernización respecto al uso masivo de artillería de los cristianos del siglo XIII.

Además el siglo XI se caracteriza por una serie de cambios importantes en Al-Andalus a causa del avance cristiano. Estos cambios consistían en aprovechar la topografía multiplicándose los elementos, sobre todo puertas, la nueva disposición de torres albarradas y destacaría el uso del tapial como único material por ser barato y no necesitar de profesionales para su construcción, además de ser bastante resistente a la artillería cristiana. No perdieron el afán por decorar puertas y torres, sobre todo los almohades con muestras como la puerta de Rabat de 1191 o la torre del Oro (Sevilla) de 1220.

Las ciudades islámicas suelen estar amuralladas y contienen un núcleo principal constituido por la “Medina”, donde se sitúa la mezquita mayor y las principales calles comerciales. A continuación se hallan los barrios residenciales y por último los barrios del arrabal, diferenciados por actividades gremiales. Otros elementos de interés de la ciudad islámica son los baños, el zoco y los jardines palaciegos. Esta diferencia la podemos ver en los planos a través del tipo de trazado de calles en el centro o al-madina y en los barrios residenciales organizados de dentro hacia afuera por lo que las calles se articulan de forma laberíntica. La calle se concibe como un espacio para la comunicación ajetreada, bulliciosa, polifacética, de movimiento y de devoción.

Nos encontramos diversos espacios urbanos dentro de la ciudad islámica:

Espacios político-militares: espacios que abarcan accesos y sedes principales de gobernadores y soberanos de la ciudad. Entre ellos nos encontramos con: Murallas y puertas, además de su condición defensiva tuvieron importancia gracias a la puertas cuyo numero estaba relacionado con la estructura de la muralla. Las puertas solían estar colocadas apartadas de los vértices de la cerca y con torres cercanas para evitar ataques externos. Como curiosidad, en torno a las puertas se formaban las plazas por la estructura de la ciudad. La Ciudadela que actúa de forma individual, con recinto propio formado por estancias adosadas y articuladas según sea de recepción o administración, estaría reforzada con fortificaciones  y accesos propios. En las ciudades grandes tiene todos los servicios de un barrio o centro civil como son las mezquitas, hornos, baños, mercados, etc. El Alcázar suele encontrarse en alto, separado de la medina si esta cercano a un río como ocurre en Granada o Cordoba o puede localizarse en la medina civil aunque se encontraría separado por aun recinto amurallado para reforzar así su valor estratégico. Puede tener dos funciones contiguas como residencia del poder y alcazaba militar como encontramos en Túnez.

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Imagen del exterior del alcázar de Sevilla

Espacios religiosos y culturales: lugares de culto y encuentros públicos donde desarrollar la vida cotidiana. La Mezquita cuyo término en árabe masjid significa lugar de culto y oración y desde los orígenes del Islam ocupa el lugar central en el urbanismo musulmán. No es solo un lugar de reunión de los fieles para la oración del viernes, si no el lugar donde se concentra la vida religiosa, intelectual y política de la ciudad. Podríamos decir que hace la función de ágora o forum griegos y romanos. los elementos que la forman son los siguientes: un haram u oratorio cubierto donde se reúnen los fieles durante la oración, donde se encuentra la qibla o muro orientado hacia la Meca, en cuya parte central se encuentra el mihrab que es un nicho en el centro de toda la mezquita donde se concentra la decoración más rica y hermosa. No es un espacio sagrado pero sí indica la dirección en la que se debe realizar la oración. En la sala encontramos el minbar o púlpito situado a la derecha del mirahb, se encuentra en altura, es de madera y mediante un escalera se accede a una plataforma coronada con una cúpula de pequeñas dimensiones desde donde el imán realiza la oración de lo fieles, la jutba. Es un elemento común en todas las grandes mezquitas, mientras que en las de pequeñas dimensiones como las rurales o la de los barrios no existe o es de pequeñas dimensiones. El haram se encuentra unido al sahn o patio mediante unas arcadas o riuaq. Encontramos en el centro del sahn un estanque o piscina, con o sin fuentes, donde se realizan las abluciones rituales obligatorias antes de la oración. Por último, encontramos el alminar o minarete que es una torre, de planta cuadrada o circular ubicada en el extremo norte del patio, desde donde el muezzin o almuédano realiza la llamada a la oración o adhan a todos los fieles de la ciudad cinco veces al día. Hay dos tipos de mezquitas: encontramos la mezquita jami, que es la utilizada los viernes y el lugar de culto donde se reúnen para orar todos los viernes al mediodía; y las privadas que se construyen debido al aumento de la población en la zona, llamadas hara Mahale. Las Madrasas que son edificios especiales cercanos a la mezquita que se encargan de la enseñanza primaria de los niños, aunque también las encontramos en los barrios. El Hammam o baños públicos relacionados con el ámbito religioso como lugar donde se realiza la ablución mayor, aunque esta desvinculado de la mezquita y más cercano a los barrios residenciales. Fue uno de los primeros lugares sociales más importantes en la ciudad ya que los contactos sociales se desarrollan en su interior. Para los hombre era es el sitio informal para las discusiones del trabajo, mientras que para las mujeres es una oportunidad de hablar e intercambiar ideas sobre las tareas de la casa, además de ser un lugar de recreo y descanso para ambos. La Musalla o llanura extramuros que se utiliza para las oraciones anuales durante los festivales importantes como el Id. Se ubica extramuros de la ciudad o en los alrededores, con una gran área de espacio abierto que ayuda a recibir a grandes multitudes de fieles, con un mihrab o nicho provisional, abierto al muro que fija la dirección de la Meca. También encontramos el idgah que es parecido a la musalla, con un terreno abierto y plano con tumbas, un espacio abierto para la oración y una habitación general reservada para darle un uso de mezquita pública. Y los Cementerios que es con lo primero que te encontrabas al llegar a un recinto islámico ya que se encuentra extramuros, sin vallado y junto a los caminos que conducían a las principales entradas de las ciudades. Además tiene un jardín funerario que actúa como símbolo importante para el Islam, lugar paradisiaco sin pecado, con césped, flores y arboles indispensables para el culto de los muertos.

Espacios económicos y comerciales: aquí se consigue el intercambio, compra-venta de productos típicos de la ciudad. Encontramos los Zocos especializados, de alimentos no perecederos, destacando el suq cercano a la mezquita mayor, estaba constituido por un entramado de callejuelas que se desarrollan alrededor y en los que artesanos se agrupan por oficios: libretas, perfumes, tejidos, alimentación, etc. Las Alcaicerías que se encuentran cercanos al alcázar, crean conjuntos urbanísticos comerciales y artesanales y forman barrios propios dentro del barrio comercial. En ellos se venden joyas, objetos preciosos, vestidos de lujo, sedas, etc.

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Imagen de la alcaicería de Granada

Las Alhóndigas o jan son edificios de especialización en un comercio de venta al por mayor y existían dos tipos: los funduqs o albergues para viajeros se encontraban cerca de las puertas de la ciudad y eran frecuentados por comerciantes agrícolas y rurales; y los jans o wakala que se encontraban en la Medina, con mejores cuidados y dedicados a comerciantes de productos de alta calidad como perfumes o tejidos. EL Suwaiqa o mercadillo se ubicaba en la zona de los accesos de la ciudad, concretamente en la esquina de los accesos a las casas, en espacios abiertos con predominio de intercambio entre el campo y la ciudad. Sus funciones en la actualidad continúan realizándose unos días semanales fijos y pueden tener otras funciones: lúdicas como los desfiles, fiestas y otras diversiones sociales.

Espacios residenciales: donde desarrollar la vida privada de los musulmanes como las Plazas, que aunque realmente las ciudades musulmanas no disponen de lugares de reunión públicos, si no que las concentración se realizaban en la mezquita. También se podían realizar fuera de las ciudades, en áreas despejadas como el maydan. A pesar de ello, había varias plazuelas o rahbas rodeadas de casas y plazas abiertas en las encrucijadas. Los Barrios, ubicados fuera del centro, de desigual extension, una masa de calles y callejones sin salida entorno a la calle principal. Cada barrio tenia su mezquita, su mercado filial el cual abastecería las necesidades locales, y unos baños públicos. Destaca la tendencia a mantener la intimidad de la vida familiar y respetar el concepto del hijab de las mujeres. Los habitantes de un barrio solían vincularse por un origen común ya sea religioso, étnico o regional, o por afinidad o matrimonio. En los más lejanos del centro vivían los inmigrantes rurales y será donde se encuentren los talleres de tareas ruidosas o malolientes como fábricas de pieles o carnicerías. Y por último las Casas cuyo interior está abierto al cielo, es el único lugar donde la familia musulmana puede encontrar serenidad y la mujer puede moverse sin vestir el hijab. Su organización esta centrada en un patio interior, se presenta al mundo con altos muros que carecen de ventanas aunque algunas veces tiene unos ajimeces, con una única puerta  de poca altura, balcones volados de madera y cerrados por espesas celosías. El zaguán que da paso a otra puerta interior accede al patio y evita que las visitas vean el interior de la casa, creando así un sistema de doble circulación que ayuda  a la privacidad de la familia.

descarga.jpegEsta división crea dos zonas: una reservada a la recepción de los invitados hombre, llamado selamlik; y otra reservada a la mujeres y miembros de la ciudad, llamada haremlik. Esta división la encontramos en las grandes casas ya que se permiten tener dos patios; sin embargo, la mayoría tienen uno solo. El espacio estaba organizado verticalmente por lo que el primer piso era para los hombres y el segundo para las mujeres. También encontramos una disposición horizontal siendo las habitaciones cercanas a la entrada para los varones y las internas para las mujeres. El patio actúa como una conexión simbólica entre la familia y el exterior, y el uso activo de tejado contribuye al incremento de la sensación de vitalidad en el interior y proporciona especialmente a las mujeres en un espacio abierto. En el centro se colocan fuentes con agua que fluye creando una sensación de tranquilidad y frescura en el aire, ademas de estar acompañada de arboles cítricos y jazmines creando una sensación de paraíso en la tierra.

Bibliografía

  • Jiménez Martin, Alfonso: El Arte Islámico. Ed. Historia 16.
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