Fortalezas de Jaén: Baños de la Encina y su castillo de Bury al-Hamma

Aprovecho el reciente viaje a la provincia de Jaén para hablar de uno de mis grandes descubrimientos, tanto arquitectónica como culturalmente, incluido en la Ruta de los Nazaríes, un municipio alejado del camino, pero que sin duda vale la pena desviarse al menos un día para visitar su riqueza histórica-artística y patrimonial. Hoy hablamos de Baños de la Encina y su castillo.

La época musulmana en Jaén se extiende entre los siglos VIII y mediados del XIII. Durante este periodo se produjeron cambios y transformaciones en la estructura de poder político y administrativo de la región. A grandes rasgos se pueden señalar cuatro grandes fases:

  • Desde la conquista hasta mediados del siglo IX, periodo en el que se realizó el asentamiento de los diversos grupos árabes y beréberes entre la población romano-visigoda, sin producirse fusión étnica entre ellos.
  • Definida por las reformas de finales del siglo IX de Adb al-Raham II, quien potenció las ciudades y cambió por completo la estructura de ocupación del territorio.
  • La reafirmación del poder central y el control desde Córdoba por los califas omegas y amiríes supuso la organización fiscal de cualquier territorio en beneficio de Córdoba y su califa.
  • Durante los siglos XI-XIII se producen constantes divisiones y luchas, dando lugar a la aparición de reinos de Taifas y produciéndose varias invasiones de almorávides y almohades.

Observamos una gran inestabilidad tanto del poder político como del control de la región. A partir del siglo XI las tierras de Jaén empiezan a convertirse en territorio de frontera ante el avance cristiano, siendo conquistados los territorios de la antigua Cora a mediados del siglo XIII. 

Adentrándonos en la provincia, nos topamos con un pueblo que sorprende a cualquier visitante, Baños de la Encina, bordeando Sierra Morena dirección oeste, se encuentra esta joya patrimonial de Jaén. Entre la Sierra de Andújar y Despeñaperros, esta Tierra de Calma, situada en la depresión del río Guadiel y declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1969.2017-03-04 11.57.33

Las raíces de esta villa de casas blancas con tejados rojos empieza en la Edad de los Metales, cuando su paisaje se convirtió en un distrito minero muy codiciado. Pero el asentamiento actual nace en época andalusí en relación con su castillo. Esta fortaleza fue mandada levantar por al-Hakam II en el siglo X durante su califato: Bury al-Hamma o Castillo de Baños controlaba el camino entre Córdoba y La Mancha por Sierra Morena. El casco histórico de Baños de la Encina fue declarado Bien de Interés Cultural, convirtiéndose desde entonces en un importante punto de visita de dos rutas: la Ruta de los Nazaríes y la Ruta de los Castillos y las Batallas

El Castillo de Bury al-Hamma o Castillo de Burgalimar de Baños de la Encina (Jaén) se levanta sobre una masa uniforme de arenisca rosácea, es decir, sobre una gran plataforma de piedra natural la cual sirve de base para este monumento. La muralla sigue la forma de la arenisca sobre la que se encuentra, con lo que le da una forma ovalada.

Gracias a las intervenciones arqueológicas realizadas hasta el momento conocemos las distintas fases que ha tenido el recinto: de la Edad Bronce se han hallado restos de muros de un poblado con pautas urbanísticas parecidas a las encontradas en Peñalosa, es decir, murallas macizas de la misma piedra usada dentro de todo el recinto, casas pequeñas de piedra, tierra y madera colocadas en terrazas a ambos lados de unas calles estrechas y de difícil acceso. 

IMG-20170305-WA0036También hay localizados restos de Epoca Romana, oretanos o prerromanos, de una dama romana, posiblemente vinculada al poder de la minería del momento en Sierra Morena, siendo el máximo poder el de la ciudad romana de Cástulo, cercana a Linares. De esta manera, en la parte central se nivela y se crea una meseta elevada con acceso por escalinata, en la cual se alza un templo o mausoleo funerario de grandes dimensiones. Esta llanura actualmente da cobijo a dos grandes aljibes y se verifican las ruinas de dicho templo gracias a los restos de capiteles y baldosas de piedra encontrados, que serán rehusadas por los almohades para crear sus calles posteriormente. En Epoca Medieval, la escasez de la minería durante el bajo Imperio Romano fue la causa de la despoblación del cerro, junto al principio del desarrollo agrícola. Se llegó a un proceso más generalizado durante el emirato y califato omega.
IMG-20170305-WA0046Este dominio musulmán no tuvo mucha presencia pero sí destaca el éxodo humano hacia el oeste de las vías de comunicación entre el Guadalquivir y la Meseta, ubicándose ahora en el Valle de los Pedroches (Córdoba). De este modo esta parte de la guerra y su valle quedan en segundo plano, creando la Campiñuela por un reducto pequeño de ganaderos y donde las instalaciones del castillo funcionarían como fortín militar.

El castillo fue tomado en 1147 por Alfonso VII quien más tarde, en 1155, lo cede a su vasallo Abdelaziz de Baeza, para pasar después a manos almohades, pero volvería a ser conquistado por Alfonso VIII y Alfonso IX en el 1189. Tras la Batalla de Navas de Tolosa en 1212, es nuevamente conquistado por reyes de Aragón y Navarra, tres días después. Sería en 1225 cuando se incorpora definitivamente a Castilla y a la ciudad de Baeza gracias a Fernando III. Desde aquí prepararía el rey su conquista del norte y centro de la provincia de Jaén.

Su papel como plaza se prolongaría hasta finales del siglo XV durante los enfrentamientos entre las tropas de Enrique IV y las del Marqués de Villena y Pedro Girón, primer señor de Utrera y Osuna; enfrentamientos como los de Miguel Lucas de Iranzo y los maestres de Calatrava y Santiago. enrique-IV-castilla-portadaTras esto, el lugar fue entregado al Arzobispo de Toledo, pero finalmente en 1458, Baños de la Encina junto a Linares pasaron al señorío del condestable Iranzo. Durante la Guerra de Independencia la fortaleza sufrió pérdidas y reformas por su ocupación. Como curiosidad, a esta fortaleza también se le conoce la fortaleza de los siete reyes ya que en ella residieron: Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando el Católico.

El castillo de Burgalimar eleva sus murallas como fortaleza heredera de las clásicas bizantinas y sus anteriores campamentos castrenses romanos. En el centro de casas blancas y calicanto (tabiyya) con tejados rojos se encuentra elevado y rodeado desde el lienzo de la muralla a modo de cremallera, con 15 torres cuadradas, a excepción  de una de que es pentagonal. De tierra roja, chino de río, cal como aglutinante y agua natural es la fórmula que ha permitido que siga en pie en perfecto estado. En la cota inferior vemos un cimiento de mortero con piedras grandes las cuales permiten nivelar la superficie; ya en altura vemos el uso del calicanto o tapial, llamado así por los musulmanes. Esta técnica del tapial consiste en que en cada hilada de mortero se vertía el material en un molde rectangular encofrado, a modo de cajón, entre estas hiladas se introducían unas maderas que sostenían el encofrado y que funcionaba como junta de dilatación para evitar roturas. Hoy en día se aprecian los agujeros o mechinales que dejaron en los muros del castillo.

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El interior de la fortaleza es de trama urbana compleja, ya que en época almohade (s.XII) y bajomedieval, tenían como objetivo desorientar al atacante que hubiese conseguido entrar. A la entrada, tras un pequeño laberinto de calles de piedra reutilizadas de siglos anteriores, se eleva el patio de armas, antiguo templo romano, y a su alrededor se crean las viviendas con cierto desorden. Esta pequeña meseta cubre dos grandes aljibes excavados en la roca y están cubiertos por una doble bóveda de medio punto en ladrillo; sus muros están construidos de una sola pieza, sin usar tapial para que los mechinales no dejasen posibles filtraciones.

Bajo control castellano, el interior cambia debido a la construcción de un reducido castillete o alcazarejo de sillares de piedra regulares. Además, se reviste de piedra una de las torres, dándole forma cilíndrica y elevándola en mayor altura que el resto, pasando a ser la Torre del Homenaje o almena gorda.

2017-03-04 12.34.24Será en el siglo XV, durante el reinado de Enrique IV, cuando la terraza almenada se cubra con una bóveda apuntada, creando una nueva sala; se alzaría aún más la torre y se convierte en símbolo de poder que mira a la Plaza Mayor de la villa de Baños.

Como el resto de localidades vecinas, el auge de la villa se produjo durante la paz del siglo XVI, cuando se multiplicó la población y se empezó a ampliar el actual casco histórico. Cuando Baños de la Encina se segrega de Baeza en 1626, se constituye como villa, se implanta un nuevo orden jurídico y civil en 1742 y se pone fin a la actividad del castillo como tal, y tanto la población como el poder se van ampliando a la villa, convirtiendo el castillo en cementerio extramuros.

Bibliografía

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